Cha, cha, cha, Changes!!!

27 11 2011

Entre tanta turbulencia y pesadumbre que nos rodea, reconforta encontrar cada vez más gente hablar y escribir acerca del pensamiento positivo y sus beneficios para cambiar una realidad que no gusta y, en su lugar, atraer aquello que se desea. Desde el Secreto hasta una multitud de libros de auto ayuda, se busca encontrar el camino de la felicidad como en otras épocas se buscó el del Santo Grial.

Decir que la realidad cambia por pensar de otra manera no deja de ser una (maravillosa) ilusión. La realidad no cambia por leer libros, por positivos y fantásticos que sean. Las lecturas sí ayudan a alimentar nuestra curiosidad y búsqueda de respuestas, y a situar nuestra mente en un lugar desde donde poder comenzar a buscar la forma de hacer un cambio: el nuestro propio, y que se traduciría, por ejemplo, en ser más capaces de modificar creencias y hábitos repetitivos e inútiles que lastran nuestro avance.

La realidad no nos cambiará por esforzarnos (tengo que hacer esto diferente) escapar (la culpa no es mía) o aferrarse a la idea de que algún día algo nos cambiará (cuando tenga, cuando acabe, cuando me toque…). El cambio es cambiar nosotros actuando de manera distinta. Es cambiar nuestra forma de mirar las cosas y la de mirar a los demás, algo que requiere mirarse uno antes.

Quedarse en los pensamientos y las palabras, sin entrar a experimentar las emociones, es tratar de explicar una obra de la que sólo se ha leído el prólogo. Si no entramos al interior de nuestro cuarto oscuro, a enfrentar, ventilar, y ser conscientes de lo que no soportamos y tanto nos disgusta y enfada de nuestra realidad, seguiremos mirando siempre por la misma ventana, protestando, rebelándonos, escondiéndonos… contemplando siempre ese paisaje rutinario al que etiquetamos como “nuestra realidad”.

Según la filosofía hindú, un Buda primero llega a la realización y luego se hace enunciaciones sobre ello. La experiencia es lo primero,  luego viene la expresión. Los filósofos clásicos van al pensamiento y, mediante las ideas, la argumentación y la dialéctica alcanzan unas conclusiones específicas. La fuente es diferente, se basan en aseveraciones y enunciados que son un vehículo para comunicar.

Y me pregunto algunas cosas: ¿Qué aporta hablar de cambiar nuestra realidad si quiénes hablan nunca cambian?

Pensar y llegar a conclusiones no significa alcanzar la verdad sino acopiar conocimientos. Sin entrar en procesos profundos, y pisar y empaparse en los charcos de la mente, ¿cómo tener la certeza de estar en la verdad, cómo afirmar que algo es verdad sin haberlo experimentado antes?

¿Cómo sería comenzar por abrazar las experiencias que nos trae nuestra realidad y profundizar en su aprendizaje?

¿Que cambio quieres traer a tu realidad?  ¿Por dónde vas a empezar a experimentar? 

 


Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: