El ritual. Tomemos más el té…

31 08 2011

Estoy leyendo un libro, el tercero este mes –una maravilla tras tantos meses sin poder dedicarme a la lectura de novelas-  y que me está divirtiendo un montón al tiempo que me ofrece material para reflexionar. ¡Qué admirable habilidad la de poder transmitir contenido interesante de forma amena!  Se trata de un libro que se editó con éxito hará 3 ó 4  años y que compré por referencias aunque sin llegar a leer hasta ahora. Se llama la elegancia del erizo y, en él, la autora menciona a otro libro llamado el libro del té, de un autor japonés, en el que se narra la importancia de los rituales, en concreto el de tomar el té bajo eje conceptual de la aptitud de descubrir la grandeza en las pequeñas cosas.

Hay una frase que no puedo dejar de transcribir porque encuentro reveladora a este respecto ¿Dónde se encuentra la belleza? ¿En las grandes cosas, que como las demás, están condenadas a morir, o bien en las pequeñas, que sin pretensiones, saben engastar en el instante una gema de infinitud?

Leyendo esto no puedo por menos que pensar en la diferencia que existe entre tomar un café o un té. Puede parecer absurdo pero  si se piensa con detenimiento es tan diferente como lo es la cultura y tradición oriental de la occidental. Tiene que ver con la repetición precisa de gestos y la  captación de sensaciones, donde el tiempo se detiene y se introduce una brecha de armonía serena en nuestras vidas. El ritual constituye esa esencia, esa capacidad de poder apreciar el significado y belleza de las pequeñas cosas.

¿Cuántos pequeños rituales llevamos a cabo de forma inconsciente, sin darnos la oportunidad de detenernos en el instante y disfrutar de la armonía que el acto en sí mismo nos estaría brindando? ¿Tiene que ver con estar alerta y consciente de lo que hacemos y con que nuestros pensamientos están siempre viajando hacia atrás y hacia delante, y muy poco en el instante?

El té pero también la lectura, la música, caminar, contemplar un cuadro…  tantas pequeñas cosas donde hay belleza y que pueden convertirse en el ritual donde contener un instante e inhalarlo despacio, degustándolo, accediendo a esa sensación sencilla y auténtica que cada sorbo de aire brinda, donde todo se detiene. Donde el tiempo se sublima.


Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: